|
Construcción
sostenible:
La
arquitectura sostenible como ayuda en la solución del cambio
climático.
El de sostenibilidad es un concepto
que tiene que ver no solo con la ecología, sino también con
la economía y el ámbito social, y que tiene implicaciones
también en el mundo de la construcción. ¿Se trata tal vez
de una moda que pasará con el tiempo o, antes bien, de una
necesidad perentoria?
La sostenibilidad o
desarrollo sostenible es una manera de organizar la actividad
humana para que la satisfacción de las necesidades del presente
no signifique hipotecar el futuro de la diversidad biológica
y los ecosistemas naturales para las generaciones futuras.
Pues bien: esta nueva manera de concebir la actividad humana,
respetuosa con el medio ambiente, debe plantearse en el campo
de la industria y en particular en el sector de la construcción.
El sector de la construcción
debe evolucionar para adaptarse a la evidencia del cambio
climático. Copcisa
Inmobiliaria, como empresa responsable y plenamente
consciente de que hace falta emprender medidas de ahorro de
energía, practica ya una construcción sostenible y ecológica
en todas
sus promociones, de las cuales
destacan GaudíReus,
Edificio
Sóller, Porxos
de Fontseré, Nova
Natura Begues y especialmente Residencial
Joan Fiveller que cumple ya, un año antes de la
entrada en vigor de la normativa, con todas las normativas
de eficiencia energética.
Pero, ¿es que la actividad
de construcción es tan contaminante, tan poco sostenible?
Desgraciadamente, la respuesta es que sí: los datos oficiales
demuestran que la construcción y uso de edificios en Cataluña
genera más del 40% de las emisiones de CO2 a la atmósfera.
Y algún indicador, como el consumo de energía primaria (es
decir, la que proviene de fuentes no renovables), muestra
una preocupante tendencia al alza.
Para promover una arquitectura
verde, la Generalitat de Catalunya ha impulsado el Decreto
21/2006, de 14 de febrero, que regula la adopción de criterios
ambientales y de eficiencia
energética en los edificios. Este decreto, que
entró en vigor seis meses después de la fecha antedicha, pretende
que el sector edificatorio de Cataluña dé respuesta a las
exigencias del protocolo de Kyoto. Todo ello buscando mejoras
en cuatro campos: el agua, la energía, los materiales constructivos
y, por último, el tratamiento de residuos.
En este nuevo marco,
uno de los falsos mitos que es necesario desterrar es que
las medidas de eficiencia energética son caras. Contrariamente
a ello, estas medidas de mejora implican un bajo coste económico
y poca modificación de la arquitectura de los edificios. Además,
el encarecimiento en el precio de la obra se ve compensado
con creces por el ahorro posterior, cuando el edificio está
en uso. A título de ejemplo, podemos citar como mejoras de
orden energético la implementación de cierres y aislamientos
térmicos, la iluminación natural, la instalación de protecciones
solares, la sustitución de lámparas antiguas por otras de
bajo consumo, la regulación del flujo lumínico en lámparas
fluorescentes, la instalación de dispositivos automáticos
de encendido y apagado del alumbrado, la optimización del
rendimiento de las calderas o la promoción de energías renovables,
como puede ser el uso de la procedente de placas solares.
En resumen, el sector
de la construcción debe evolucionar para adaptarse al cambio
climático. Copcisa
Inmobiliaria ya lo está haciendo.
|
 |